Debido a la rutina y al inexorable paso del tiempo, muchos matrimonios se ven obligados a reinventarse cada día para poder seguir disfrutando de sus relaciones sexuales. Esta semana, gracias a un barómetro realizado por expertos sexólogos de la Universidad de Oregón, en Estados Unidos, se ha descubierto que dos de cada tres parejas casadas piensan en el divorcio para llegar al orgasmo.

A las mujeres consultadas, la fantasía de verse en el juzgado con su pareja firmando los papeles les hace llegar al clímax prácticamente al momento. “Imaginar al juez decretando la custodia compartida de nuestros hijos me pone cachonda como una perra”, se sinceró una de las encuestadas. Los hombres que han participado en el estudio han coincidido al reconocer que imaginan que la cama en la que están teniendo sexo con su mujer está completamente rodeada de cajas con las que recoger sus cosas. “Me imagino yéndome de casa y es que me voy, me voy”, admitía uno.

El estudio ha llegado a la conclusión de que los abogados son un elemento imprescindible en cualquier fantasía sexual de las parejas. “Muchos matrimonios acuden al bufete de abogados sólo por puro morbo, sin querer divorciarse de verdad ni nada”, expresan los responsables del estudio. Por su parte, según los expertos de la Universidad de Oregón, la pareja restante de cada tres se limita a pensar en la muerte viniendo a separarles. “Esto suele ocurrir cuando ya son demasiado mayores para divorciarse y tienen que recurrir a factores externos”, aclaran.

Por último, el estudio revela también que las personas divorciadas siguen pensando en el momento de su divorcio para llegar al orgasmo cuando tienen sexo con otras personas divorciadas.