Todas hemos soñado mil veces con hacernos con la estatuilla a mejor actriz y, gracias a las conquistas feministas, muchas niñas ya empiezan a soñar con hacerse también con la de mejor actor. Pero en el momento de fingir que se recibe un premio tan importante hay que estar a la altura. Por eso queremos compartir diez consejos con vosotras para pronunciar el mejor discurso de la noche de los Oscar desde tu coche.

No levantes la botella de agua que simboliza el Oscar hasta que el semáforo se ponga en rojo. Una vez que el coche esté detenido, empezará tu momento para brillar. Aprovecha que los conductores de al lado te miran para hacer un discurso que les invite a reflexionar sobre las desigualdades que se viven en el mundo.

No olvides mencionar a tu madre, especialmente si está sentada en el asiento del copiloto. Aunque es probable que le incomode que vayas ignorándola mientras conduces y hablas sola sobre lo difícil que te ha sido llegar a Hollywood, le hará ilusión saber que al menos, en una de tus vidas paralelas, te ayudó a conseguir tu sueño.

Da igual lo lento que vaya el coche de delante, no metas insultos en tu discurso. La señal de televisión va con unos segundos de retraso, así que si detectan que dices palabras malsonantes, las censurarán. Lo que puedes hacer es sincronizar el insulto con el sonido del cláxon, eso le dará un toque elegante a tu intervención.

Reinvindica el papel de la mujer en el cine mientras conduces hacia tu precario trabajo en el supermercado. Utiliza tu posición de privilegio para dar visibilidad a las mujeres que, como tú, no han podido cumplir sus sueños por culpa de una sociedad machista y retrógrada.

Bromear con tu amiga Jennifer Lawrence está genial, pero cuidado con el Stop. Aunque estés agradeciendo un premio que rinde homenaje a años de carrera y quieras compartirlo con tu rival y al mismo tiempo amiga, es importante que llegues a tu destino a salvo para no tener que acabar el discurso desde la cama de un hospital.

No estamos muy seguras con la parte de denunciar los abusos sexuales de Weinstein. Aprovecha que todo es una fantasía para ir más allá e imaginar que eres la única actriz de Hollywood que no ha sufrido abusos sexuales. Está bien meterse en el papel, pero creemos que es mejor no soñar con que alguien cometió un delito grave contigo.

Cuidado con repetir el mismo discurso que hiciste hace un mes en la entrega de los Grammy. Sabemos que ganar tantos premios al año es complicado, pero trata de no decir siempre las mismas cosas o la compañera de trabajo a la que siempre llevas a casa empezará a pensar que estás loca.

Ten en cuenta que la mayoría de los premiados no se aplauden a sí mismos, especialmente si están sujetando el volante. Deja que sean los actores, directores y productores los que te vitoreen y griten tu nombre, tú deja las manos en el volante y vigila con los pasos de peatones o en el discurso del año que viene tendrás que lamentar una terrible pérdida.

Explica a los reporteros de la alfombra roja que tu uniforme de trabajo es del diseñador Mercadona. Es importante prepararse el antes y el después a la gala para darle realismo a tu discurso. Háblales a los periodistas sobre ese estampado de rayas verdes y naranjas sobre fondo blanco, y no olvides mencionar el tipo de fuente de letra de la chapa con tu nombre.

Por muy sorprendente que haya sido la petición de mano de Ryan Gosling en directo, no cierres los ojos al besarlo. Ha sido una sorpresa para todos y quizás el momento más recordado de la historia de los Oscar, pero si cierras los ojos te pasarás la entrada del parking y volverás a llegar tarde al trabajo.