Manteniendo la sonrisa como si realmente estuviera considerando las opciones que se le están ofreciendo, Jaime Lozano, de 43 años, está dejando que la camarera recite entera la carta de postres pese a que ya sabe que no va a hacer caso a ninguna de sus recomendaciones, según han informado fuentes del restaurante ‘La Tangana’ de Barcelona.

“Flan casero, natillas caseras, tarta de queso con arándanos casera… todo es casero… ¿Qué más? Profiteroles, muy ricos… Canolos sicilianos: es como un hojaldre relleno de requesón y que es perfecto para compartir porque es algo pesado”, ha dicho la camarera con toda la amabilidad del mundo mientras el cliente permanecía en silencio y dejándola hacer, con la crueldad de un dios vengativo que conoce lo que va a ocurrir pero prefiere no intervenir en el devenir de los humanos.

“También hay bizcocho casero, muy rico. Voy a ver si queda tiramisú, que no lo sé”, ha añadido la camarera justo antes de desplazarse a comprobar si quedaba alguna ración de tiramisú o no.

A última hora, Jaime Lozano ha fingido reflexionar sus opciones durante siete segundos y luego ha pedido un café solo.