Diciendo que “es una pena pero esto no va”, Carles Puigdemont, considerado por el bloque independentista como el presidente en el exilio, ha informado esta mañana a la Mesa del Parlament de Cataluña que finalmente no podrá votar telemáticamente en la sesión de investidura porque el navegador “pide un plugin”.

“¿Hola? No sé si me oís. No. No. ¿Hola? No veo nada. No. Salgo y vuelvo a entrar a ver”, ha declarado Carles Puigdemont desde su hotel en Bruselas, lugar al que no puede acceder el informático de la Generalitat que le ha aconsejado utilizar la aplicación de videoconferencia Google Hangout.

“Pide algo raro”, ha insistido Puigdemont por teléfono. “Le doy y no va. No sé. Estoy en Chrome y en Mac, no sé si tiene algo que ver… también puede ser la conexión o algún virus”, se quejaba.

Desde JxCat también se ha informado a la Mesa del Parlament de que el candidato tiene un acceso muy limitado al Wifi del hotel al encontrarse en una habitación de la cuarta planta y con una sesión que caduca cada dos horas. Esto le obliga a bajar a la recepción a pedir un nuevo código, lo que hace también inviable que el candidato pueda mantenerse conectado durante investiduras que duren más de 120 minutos.

Otro factor que impide una votación telemática es el hecho de que en el Parlament no han encontrado un cable compatible entre el ordenador portátil y el proyector que permitiría ver a Puigdemont.