Feodor Ingvar Kamprad, fundador de Ikea, falleció ayer en su casa del sur de Suecia y la empresa ha querido rendirle homenaje creando unas nuevas albóndigas con su nombre que estarán disponibles en los principales locales de Europa aunque, eso sí, “será una edición limitada porque la materia prima es muy exclusiva”.

La filosofía que ha seguido Ikea a la hora de concebir estas “suculentas albóndigas de la mejor carne” se ha basado en la mentalidad austera de Kamprad, que pregonaba la conveniencia de aprovecharlo todo al máximo. “Compraba ropa de mercadillo, se alojaba en hoteles baratos y no le importaba adquirir productos a punto de caducar”, reconoce un portavoz de la compañía. “Estas albóndigas también responden a esta falta de remilgos y además tienen el sabor cien por cien Ikea, es probablemente el producto más personal que hayamos desarrollado nunca”, añade.

El nuevo producto se ha presentado en el mismo funeral del dueño fundador. “Los empleados han portado el ataúd en volandas hasta el tanatorio y han abandonado el lugar portando también en volandas las primeras raciones de las nuevas albóndigas de carne cien por cien Ikea”, ha confirmado la empresa esta tarde.

“Saben a vaca vieja, de esa que madura durante meses y meses, la verdad es que están muy bien”, reconocía uno de los primeros empleados de la marca sueca que ha tenido la oportunidad de catar las albóndigas Kamprad.