Viendo el éxito de su lema “Yo no soy tonto”, la compañía de venta de productos tecnológicos Mediamarkt ha decidido dar un paso más allá en su estrategia de comunicación, cambiando su eslogan por “Yo no soy un hijo de la gran puta”, según han informado fuentes de la compañía.

“La ecuación es sencilla”, dice su director de marketing, Fernando Pastor. “Si con ‘tonto’ nos fue bien, con ‘hijo de la gran puta’ nos tiene que ir mejor”, argumenta, insistiendo en que el argumento es “de lógica aplastante”.

La propuesta, ideada por la misma agencia que dio con el eslogan anterior, de momento está siendo un éxito. Calculan que las ventas se han multiplicado un 67%. “Son buenos datos”, reconoce Pastor. “Pero aún hay trabajo por hacer. Todavía quedan muchos hijos de la gran puta que van a comprar a otras tiendas”, advierte.

Además, Mediamarkt ha incluido una referencia a este nuevo lema en sus bolsas de plástico, que ahora lucirán la frase “Un hijo de la gran puta nunca llevaría esta bolsa”. Estarán disponibles a partir de la semana que viene, cuando lanzarán su campaña en medios titulada “No seas hijo de la gran puta y aprovecha los días sin IVA en televisores de plasma”.

Esta semana, la empresa Telepizza ha confirmado también que, en un alarde de honestidad, ha decidido cambiar su clásico lema “El secreto está en la masa” por “El secreto está en una estrategia de internacionalización mediante el negocio de las franquicias”.