Aprovechando que hoy se celebra el llamado Blue Monday, considerado el día más triste del año en todo el mundo, cientos de españoles que se lanzaron a comprar productos rebajados el pasado Black Friday hasta arruinarse completamente intentarán poner fin a su vida antes de que termine la jornada. Muchos de ellos, según señala el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), amortizarán hasta el último momento sus compras suicidándose con objetos que adquirieron a mitad de precio, tales como motosierras o juegos de cuchillos de primera calidad.

“Hoy es el día, hay que aprovechar porque es una vez al año”, confirma uno de los consumidores que reconoce que “el año pasado el Blue Monday me pilló en un viaje de trabajo y no pude aprovecharlo”. Otros se perdieron el Black Friday este año y, sacando partido de su frustración, lo darán todo también este lunes.

“Dime un día del año y un color y allí estaré yo haciendo cola”, comenta otro joven previsor que, acordándose de que el día de hoy llegaría pronto, compró seis metros de cuerda el pasado Black Friday rebajados un 10%. Hoy, los estrenará y en su tuit de despedida no olvidará adjuntar el hashtag “#bluemonday” para sumarse a la fiesta.

Según la encuesta del CIS, la principal satisfacción de los seguidores del Blue Monday es saber que dejan este mundo con todas las deudas que contrajeron el pasado Black Friday. “Te vas sabiendo que has estado disfrutando todo este tiempo de consolas, electrodomésticos y ropa que aún no has terminado de pagar”, confirma Juanjo López, que intentará contener el entusiasmo “porque hoy tenemos que estar todos tristes y si puede ser quitarnos la vida, es lo que toca”.

Pese al auge de estas celebraciones internacionales, algunos consumidores aún siguen aferrándose a las tradiciones de siempre: “Ni Halloween, ni Blue Monday ni demás inventos de fuera, yo cada año me suicido el Día de los Difuntos, que para eso está”, señala Rosendo Lara, de 74 años.