Coincidiendo con el inicio de 2018, y tras más de un año habiendo puesto en circulación sus coches sin conductor por todo el mundo, Elon Musk, cofundador de Tesla, ha recibido de golpe todas las multas de tráfico por infracciones que han cometido sus automóviles eléctricos. Al empresario sudafricano se le ha podido ver en el garaje de la empresa gritando a algunos de los coches que había aparcados esta mañana.

Musk tendrá que abonar cerca de dos millones de dólares por las más de diez mil infracciones que han cometido hasta ahora sus coches sin conductor, aunque podrá beneficiarse de un descuento del 10% si paga en menos de una semana. “Ha habido multas por exceso de velocidad, pero también se han registrado faltas graves”, explican desde la Administración Nacional de Seguridad en el Tráfico por Carretera de Estados Unidos (NHTSA). “Tenemos registrado el momento en el que un coche sin conductor de Tesla recoge a dos prostitutas para utilizar el ‘Car Pool Lane’ y llegar antes a un partido de béisbol”, afirman desde la agencia gubernamental.

El dueño de la compañía ubicada en Silicon Valley tendrá que vender más coches sin conductor para pagar las multas de los que ya ha vendido, entrando así en una dinámica sin freno. Los desarrolladores de Tesla Inc. han lamentado que la inteligencia artificial de sus coches todavía no sea suficiente como para que éstos puedan sentir arrepentimiento, y sospechan que no aprenderán y seguirán llegando más multas, con lo que habrá que vender más coches para sostener la liquidez de la compañía.

Al cierre de la edición, el prolífico empresario sudafricano anunciaba un nuevo invento de su equipo: la transferencia bancaria sin dinero, con la que espera hacer frente a todas las multas y saldar su deuda con la administración pública.