El 90% de los ladrones choca con ropa secándose en el tendedero del jardín de alguna casa cuando huye de la policía porque alguien les ha traicionado de manera inesperada. De hecho, dos de cada tres ladrones a la fuga reconocen vestirse exclusivamente con la ropa con la que chocan al atravesar a toda prisa el tendedero.

“Es como nuestro uniforme de trabajo”, reconoce Antonio Capacho, profesional del hurto con más de 20 años de experiencia. “A veces la ropa es de mujer y otras me queda muy grande, y eso me hace vivir situaciones divertidas e inesperadas”, asegura. “No he entrado en una tienda de ropa en la vida porque sé que, cada vez que la policía me esté persiguiendo, nada más doblar la esquina me estará esperando una vestimenta completamente seca”, se sincera otro ladrón. “Jamás está mojada”, precisa.

Según los ladrones consultados, absolutamente todos se alimentan exclusivamente de la fruta que tiran al suelo cuando atraviesan un mercado ambulante mientras huyen de las autoridades. “Los vendedores se quedan gritando con el puño en alto, pero jamás nos persiguen”, aclaran. El estudio, difundido esta mañana, también ha descubierto que el 100% de los ladrones ha saltado de lo alto de una cascada en al menos una ocasión. “Siempre hay una cascada de agua cuando la necesitas para saltar y dejar atrás a la policía”, celebran. “Quizás por eso siempre encontramos nuestra ropa secándose”, añaden.

A pesar de todas estas situaciones favorables, los ladrones han reconocido que la policía siempre los detiene justo cuando estaban llevando a cabo su último trabajo, el que les iba a permitir retirarse y recuperar la relación con su familia.