Tras jurar la Constitución y reconocer que no hay “una mayoría clara ni para proclamar la República Catalana ni para proclamar el califato”, el español converso al islam Jacob Orellana, alias Yacoub, acusado de integración en Dáesh, ha sido puesto en libertad por la Audiencia Nacional al negar hoy cualquier vínculo con el independentismo.

“Soy catalán, sí, ¡pero no soy independentista!”, ha expuesto Orellana en el juicio que comenzó este lunes contra una célula desarticulada en 2015 en la operación Caronte. “Puigdemont debe regresar e ir a la cárcel, eso es todo lo que tengo que decir sobre la Guerra Santa del Islam”. El acusado también ha reconocido que “Moncloa ha ganado” y ha gritado “Viva el 155” en repetidas ocasiones durante la vista.

Respecto a los 38 kilos de azufre que la policía halló en su domicilio y con los que pretendía fabricar explosivos, la Audiencia Nacional los ha desestimado como prueba tras comprobar que es imposible construir urnas con ese material.