Los efectos de las emisiones de CO2 a la atmósfera empiezan a ser cada vez más evidentes en nuestra sociedad. Esta semana, un equipo de científicos ha comprobado que, debido al cambio climático, los adolescentes españoles ya tienen tres amores de verano al año.

“Además del aumento en número, también hemos registrado que los romances veraniegos han aumentado significativamente su duración”, alertan los expertos. “Antes los adolescentes estaban juntos durante tres semanas o un mes; ahora hay amores de verano que pueden durar hasta un año, acercándose peligrosamente al matrimonio”, han explicado. Según los científicos, el calentamiento global también provoca que los adolescentes “vayan más salidos” y eso genere más relaciones de lo normal.

Si se sigue contaminando el planeta a este ritmo, en un futuro el poliamor será la única opción viable. “Las tardes de mantita, sofá y serie se habrán acabado en 2030”, calculan los expertos. Muchos jóvenes se están viendo obligados incluso a tener más de un amor de verano al mismo tiempo, lo cual les genera estrés y ansiedad. “Los amores de verano antes eran una cosa bonita, pero ahora ya son un problema real”, avisan los meteorólogos.

En el Acuerdo de París, realizado allí por ser la ciudad del amor, ya se anticipó que la situación empezaba a descontrolarse. Si los países no dejan de generar tanto dióxido de carbono, los adolescentes de las nuevas generaciones acabarán teniendo más amores de verano que amores de verdad.