La multinacional italiana Artsana emitió ayer por la noche un comunicado en el que informaba a sus clientes de un fallo de seguridad grave que afecta a la última remesa de uno de sus productos estrella, los preservativos Control. Según analistas de la compañía, esta brecha afecta al látex del anticonceptivo haciéndolo vulnerable a los virus y permitiendo que cualquiera pueda “hackear” el aparato reproductivo de las mujeres.

El director ejecutivo de la empresa, Claudio de Conto, declaró ante los medios que no hay razón para retirar del mercado los preservativos afectados, pero sí urge que los que compraron condones entre los días 11 y 12 de enero acudan a una farmacia para actualizarlos con un parche de seguridad. “El parche se coloca en un momento y resuelve el agujero de seguridad del sistema”, subrayó el directivo.

La marca admite que esta extensión puede ralentizar ciertos procesos, principalmente durante la fase de arranque. En caso de que el encendido de la maquinaria no se produzca de manera satisfactoria, se recomienda aplicar el protocolo de salir y volver a entrar el número de veces que se estime necesario.

De Conto asegura que desde Artsana están haciendo todo lo posible por gestionar esta crisis, aunque recuerda a los usuarios la conveniencia de utilizar el preservativo de manera responsable. “No podemos garantizar la seguridad de nuestros clientes si usan nuestros dispositivos para descargar material peligroso sin pensar en las consecuencias”, recuerda.

El responsable de la empresa se despidió explicando a los consumidores que, si el envoltorio del condón se abre al primer intento, eso es síntoma de que no está bien protegido. Es importante exigir siempre que se abra en nuestra presencia, tras no menos de quince segundos de esfuerzos.