Un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) difundido esta mañana concluye que cada español paga cada mes 7.000 euros de más porque no comprueba el cambio en la panadería. “Las grandes franquicias se han hecho con el negocio del pan en España explotando la necesidad de quedar bien que tiene la gente”, confirma la entidad. “Sin saberlo, los españoles gastamos más en pan que en la universidad de nuestros hijos”, sentencian desde el CIS.

El informe es claro: en España, el precio que se paga por una barra de pan es el más alto del mundo y ronda los trescientos cincuenta euros, por mucho que el precio de venta al público no llegue al euro. “Está bien así, está bien”, insiste una señora en una conocida panadería de Madrid, entregando al dependiente un billete de cincuenta euros. “No tengo billetes pequeños y no quiero que me devuelva chatarra, luego no sé qué hacer con ella”, aclara esta pensionista, que rechaza directamente el cambio que le corresponde.

“Los españoles se ganan el pan pero se lo gastan todo en pan”, señala el estudio del CIS.

La nota positiva del informe tiene que ver con la irrupción en nuestro país de la aplicación Fintonic, un servicio cómodo e intuitivo que permite agrupar todas las tarjetas y cuentas para saber en qué gastamos el dinero en todo momento, avisando de comisiones, descubiertos o cargos duplicados. Este año, los usuarios de Fintonic han ahorrado 13 millones de euros en comisiones. “Muchos se lo gastarían en pan sin saberlo, pero la propia aplicación lo impide fomentando un uso responsable del dinero”, confirma un portavoz de Fintonic. “La descarga de la aplicación es sencilla y, lo más importante, no hay que esperar a que nos devuelvan el cambio”, añade.