Vivir en un bajo con patio interior abre una puerta a la curiosidad y permite conocer muy bien a los vecinos de los pisos superiores por las cosas que arrojan al vacío. ¿Qué tiramos los españoles por el patio interior?

6Lavadoras.

Algunos españoles rinden culto a lo literal. Si les pides que “tiendan una lavadora” intentarán colgar el citado electrodoméstico en las cuerdas del tendedero, con resultados tan catastróficos como predecibles. Confiesa, seguro que tú también te cargaste tu primera lavadora intentando tenderla.

5Porciones de pizza con piña.

En España a nadie le gusta la pizza con piña. Pero, curiosamente, hay porciones de pizza con piña en casi todos los patios interiores. Lo típico que suena el timbre cuando estás en plena faena y tienes que librarte rápidamente de la prueba del delito.

4Ancianos.

Lo típico que se queda el abuelo dormido con la cabeza apoyada en la mesa del comedor y, al sacudir las migas del mantel, no nos acordamos de retirarlo. Hay ancianos que se quedan a vivir en el bajo, así se aseguran de que no vuelve a ocurrir.

3Pinzas de la ropa.

Se trata de criaturas similares a insectos, con poderosas mandíbulas que usan para mordisquear las prendas del tendedero, los paquetes de macarrones de la despensa o los pezones de los seres humanos. Su color varía según la especie. Es mejor no acercarse. Algunas tienen las garras oxidadas y pueden transmitir todo tipo de enfermedades.

2El Whatsapp.


¿Estás familiarizado con la expresión “Se ha vuelto a caer el Whatsapp”? Si tienes la mala fortuna de compartir vecindario con los servidores de esta aplicación, puede que algún día te encuentres un espectáculo dantesco en el patio interior: La flamenca gritando con una pierna rota, emoticonos chillando por el susto, corazoncitos rotos, berenjenas obscenas, el “negro del Whatsapp” escandalizando a las vecinas… Se arreglará en unos minutos.

1Su majestad el rey don Juan Carlos I.


Es muy de caerse, pero siempre pide perdón.