A las tres y media de la madrugada, técnicos aragoneses, custodiados por las dotaciones de más de una decena de vehículos de la Guardia Civil, se han repartido por todas las montañas del Pirineo catalán para rodearlas con cuerdas e iniciar los trabajos de traslado de la cordillera a Aragón. Con la llegada de las primeras luces del día se han producido altercados entre Mossos d’Esquadra y grupos de personas contrarias al traslado, la mayoría llegadas tras una convocatoria de independentistas. Poco después de las dos de la tarde, el helicóptero que transportaba la cordillera se ha elevado, arrancando las montañas de sus sedimentos de granito, que datan de la Era Cenozoica.

Desde Lleida se esperaba a los técnicos de Aragón a las ocho de la mañana pero, de hecho, al filo de la pasada medianoche, los Mossos habían acordonado todo el Prepirineo y desalojado a los vecinos. “Vamos a atarlo todo bien y luego vamos a levantar por los aires todo este conjunto de altas sierras”, informaban los agentes. Desde Aragón se considera que, dado que el Aneto es el pico más alto de la cordillera y se encuentra en Huesca, lo lógico es que todo el Pirineo pertenezca únicamente a esa región, especialmente porque “no cuesta nada trasladar un conjunto de montañas”. El juez que lo ha autorizado ha apelado a la aplicación del artículo 155.

Los catalanes, que consideran un expolio convertir toda la masa de montañas en “un agujero sin vida”, confían ahora en esperar 66 millones de años para desarrollar una nueva cordillera “propia y auténticamente catalana”, aunque lamentan que toda la actividad volcánica que produjo los accidentes geológicos haya sido trasladada a Huesca, por lo que “es posible que el proceso sea más lento de lo esperado”.