La tensa situación que se vive en España a raíz del conflicto catalán ha afectado a un nuevo gremio, en este caso al de los personajes legendarios que traen regalos a los niños por Navidad. Nada más regresar, como cada año por estas fechas, a los balcones de la gente, Papá Noel se ha encontrado con que éstos están llenos de banderas independentistas y españolas, dependiendo del balcón, por lo que ahora no sabe cuál de las dos tapar para colgarse y teme que, haga lo que haga, sus actos se lean en clave ideológica.

“Antes la gente colgaba calcetines, pero ahora son todo banderas”, lamenta el entrañable anciano. Mientras Papá Noel es incapaz de decidirse, los independentistas ya han criticado su equidistancia y los españolistas le han afeado su insistencia en el concepto de “ilusión”, muy vinculado al “procés”.

Su círculo más cercano insiste en que Papá Noel no quiere posicionarse políticamente, que simplemente quiere posicionarse en el balcón, pero muchos vecinos interpretan el inmovilismo del personaje como una muestra de apoyo al bando contrario. “No quiero que se interprete como un gesto político”, insiste Papá Noel, que aún está pensando qué hacer con todos los niños que le han pedido que les traiga una república catalana.

Al hilo de esta polémica, y a través de un comunicado, los Reyes Magos han anunciado que ellos sí se posicionan claramente en contra de cualquier república.