Este 2017 ha venido cargado de un aluvión de ruidos inquietantes y de origen desconocido que has escuchado desde la cama por las noches. Ha sido muy complicado elegir los mejores pero reproducimos en esta lista algunos de los que, por un motivo u otro, sobresalieron este año.

10

3 de enero, 1:45. Fue como un tintineo de hojalata y luego un crujido seco. Apenas se oyó y no volvió a repetirse.

9

13 de enero, 2:45. “¿Eso ha sido el viento? Creo que ha sido el viento. Madre mía, cuánto viento hace. Es raro, antes no hacía tanto viento pero ahora sí”.

8

6 de febrero, 1:34. “Probablemente han sido las cañerías, no hay nada de lo que preocuparse”.

7

19 de febrero, 2:45. “El puto vecino, a saber qué coño anda haciendo a estas horas, macho”.

6

2 de marzo, 3:09. El Crujido. Ya apareció en la lista de los mejores ruidos que hemos escuchado en casa por la noche de 2016.

5

18 de marzo, 3:05. Probablemente fueron unos pasos, aunque muy rítmicos. Quizá era algún mueble crujiendo por los cambios de temperatura. O la nevera… Probablemente la nevera. Ya está, era eso. Creo.

4

3 de abril, 23:45. A saber en qué andaba metido el puto vecino de los cojones a esas horas pero, nada más oírlo, supimos que era uno de los ruidos del año. Ha habido pocos taladros de madrugada estos últimos meses.

3

23 de mayo, 5:00. “¿Qué ha sido eso? ¿Lo he oído de verdad o ha sido producto de mi imaginación? ¿Lo he soñado y me he despertado por el sueño o bien ha sonado en realidad?”. Nada, nada… Probablemente no fue nada.

2

5 de agosto, 4:34. O bien un gemido o bien el aire acondicionado. Era difícil decir si el origen era orgánico o mecánico porque parecía un zumbido, como una respiración… Demasiado rítmico para ser una persona gimiendo, por ejemplo. Quizá era un coche. Nada, nada, no pasa nada. Vuelve a dormir.

1

13 de octubre, 1:45. Durante unos minutos no se oyó nada en absoluto y esa ausencia de sonido es, sin duda, lo más inquietante que se escuchó este año desde la habitación, cuando todo estaba tranquilo. Demasiado tranquilo.