“Sirve para otra cosa”, reza el comunicado emitido esta mañana por Estamos Seguros, donde se recuerda a los consumidores que la contratación de un seguro de vida “no asegura la inmortalidad ni funciona como un ingenioso truco para burlar la muerte”.

“Lamentamos comunicar que la muerte es ineludible y nosotros no podemos hacer nada más allá de ofrecer a las familias protección ante las situaciones de vulnerabilidad económica que surgen a raíz del fallecimiento de un ser querido, invalidez o enfermedad terminal, entre otras”, explican desde las aseguradoras. “Desgraciadamente, la muerte es el destino final de todos los humanos”, agregan a continuación.

Y añaden: “No somos brujos que podamos desafiar las leyes de la naturaleza”.

“Los seguros de vida son para lo que son y no están pensados para que los firmantes vivan eternamente, aunque su nombre pueda llevar a confusión”, insisten desde Estamos Seguros, recalcando que aconsejan contratar seguros con cobertura de fallecimiento, pero que “eso no garantiza vivir con toda seguridad y a toda costa durante años y años, como dioses inmortales”.

Según explican, es habitual que la gente acuda a las oficinas de las aseguradoras con una “sonrisilla de triunfo” creyendo haber descubierto un agujero en el sistema que les permitirá vivir para siempre. Algunos clientes incluso instaban a la muerte a volver sobre sus pasos mostrándoles la póliza. Esto confundía a la dama de la guadaña que, en ocasiones, regresaba a casa sin terminar su trabajo para evitar problemas burocráticos.