Desagradable incidente el vivido en los quirófanos del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona en la tarde de ayer. Alfredo Bruño, cirujano traumatólogo, fue sorprendido copiando de la operación de la mesa de al lado mientras intervenía el menisco de un paciente.

“Desde el principio se le veía inseguro”, explica una enfermera, testigo visual de los hechos. “Me preguntó dónde estaba el menisco y cuando se lo dije lo buscó a escondidas en Google porque no se fiaba”, confiesa. “Durante la operación dejó caer las pinzas hasta tres veces para poder ver disimuladamente lo que hacían en la mesa de operaciones de al lado”, añade la enfermera.

Además, el facultativo fue pidiendo el instrumental a sus asistentes e intentó que le pasaran también una chuleta: “Iba diciendo ‘bisturí’, ‘gasas’, ‘pinzas’, todo normal, hasta que en voz más baja dijo ‘chuleta’, y ahí nos plantamos”, explica otro testigo.

“A ese cirujano le había dejado yo los apuntes durante la carrera”, se defiende Bruño, que ha negado que estuviera copiando de su compañero a pesar de haber completado una sencilla operación de menisco siguiendo el complicado procedimiento de un baipás coronario. “Si miré alguna vez fue sólo porque quería ver si lo estaba haciendo bien”, insiste.

A pesar de sus excusas, la dirección del centro considera que Bruño ha violado el Código Internacional de Ética Médica y tendrá que volver a operar al mismo paciente en septiembre, esta vez sin mesas a los lados. “Espero que se ponga a estudiar porque yo no puedo seguir así”, declara el enfermo, que tendrá que aguantar diez meses más con el menisco roto.