Pronto entraremos en los meses más difíciles del año, de los que no todos podremos salir con vida. Especialmente si padeces trastorno afectivo estacional, esta época del año te resultará muy complicada. Por suerte, a continuación te detallamos cinco cosas que puedes hacer para sobrellevar el invierno.

Deja de reciclar ahora mismo

A veces sólo con un pequeño gesto puedes conseguir que sea el mundo el que se adapte a ti en lugar de tener que adaptarte tú al mundo. Si dejas de separar lo orgánico del papel y el cartón, o si mezclas vidrio con plástico, pronto el frío y oscuro invierno se convertirá en el caluroso y brillante invierno. Dejar de pasar frío está en tu mano.


Provócate la fiebre

No nos engañemos, por mucho que te esfuerces en contaminar el planeta, éste tardará años en sobrecalentarse. Lo mejor es que te centres en ti mismo. Si te cuidas poco, bajarán tus defensas, y cuanto más bajas estén tus defensas más expuesto estarás a todo tipo de virus y bacterias que tu cuerpo tratará de eliminar elevando su temperatura. Da igual que fuera estén a dos grados si tú, en tu interior, estás disfrutando de una agradable temperatura de 40 grados.


Visita ese espacio de seguridad que creaste en tu cerebro con la ayuda de aquel psicólogo infantil

Siéntate en el suelo, en la esquina de tu habitación, rodea tus rodillas con tus brazos y balancéate hacia adelante y hacia atrás mientras te repites una y otra vez en voz baja que el invierno acabará pronto y que todo va a salir bien. Tápate los oídos si alguien se acerca a ti. Grita con fuerza si te intentan decir algo, lánzales tus heces si no te dejan en paz, pronto el frío será el menor de tus problemas.


Prende fuego a tu casa

Todos se están riendo de ti, no creen que seas capaz de hacerlo. Creen que eres un o una cobarde. Te subestiman. Te ridiculizan a tus espaldas diciendo que eres incapaz de combatir el frío y oscuro invierno. Demuéstrales que se equivocan, demuéstrales de lo que eres capaz. Quémalo todo, venga. Prende fuego a la casa. Da igual que haya gente dentro, cuantos más haya mejor, así aprenderán a no reírse de ti nunca más.


Huye

Vete lo más lejos posible. No estás alucinando por causa de la fiebre, realmente has quemado la casa. Las sirenas de los bomberos y la policía suenan cada vez más fuerte. No hay nada más frío y oscuro que una celda, así que vete corriendo de ahí. Huye lo más lejos posible. Correr es un buen remedio contra el frío.