Haciendo que varios desconocidos tengan que colaborar para poder aislarse entre sí, un restaurante de Barcelona ha instalado una mesa grande que obliga a los clientes a salir de su individualidad para compartir un momento de incomodidad, según han informado algunos testigos. “He entrado y he visto que había una mesa muy grande ocupada por un único cliente y he asumido que no podía sentarme allí pero la camarera me ha dicho que podía sentarme. Me parece súper novedoso. ¡He tenido que ponerme a mirar el móvil! Es mucho más entretenido que tener una mesa para ti solo, donde sólo tienes que mirar al frente para estar a solas”, comenta una clienta.

“Nos gusta que los clientes compartan ese momento de incomodidad y se cree ese clima de familia que no se habla”, explican los dueños de la cafetería.

“Tienes que usar lo que llevas encima para marcar tu espacio personal: tu mochila, tu chaqueta, la manera en la que dispones las servilletas… Es divertido y original”, explica otro cliente.

Al cierre de la edición, fuentes del establecimiento han informado de que hay un único recipiente con azúcar en el centro de la mesa en vez de los tradicionales sobres de azúcar individuales.