El sistema de estacionamiento automático de un BMW Serie 1 se ha negado a aparcar esta mañana en un hueco que había dejado libre un SEAT Panda de 1982 en la calle Bravo Murillo, en Madrid. El conductor del coche de alta gama, que llegaba tarde al trabajo y no tenía tiempo para seguir buscando sitios libres, ha intentado por todos los medios que el automóvil claudicara pero éste ha puesto el freno de mano y se ha negado a moverse.

“Esta tartana infecta ha pasado la noche aquí, no quiero ni pisar esta zona, mira qué manchas de grasa o aceite o vete a saber qué. Qué asco”, se ha dicho a sí mismo el sistema de ayuda para la conducción. “Estos trastos españoles no tienen reparos en aliviarse en plena calle, entre dos coches, yo alucino”, ha añadido. “Yo no he venido de Alemania para que me dejen tirado en este antro, es un insulto”, ha insistido el BMW, que ha activado varias veces el sistema de limpieza del parabrisas porque se notaba sucio mientras programaba el navegador para que le llevara de vuelta a Múnich.

Mientras el dueño y el automóvil forcejeaban con giros bruscos del volante, varios coches de lujo han pasado por delante y han ridiculizado al BMW. “Que me vean los de Cabify me da igual porque son ratas asalariadas, pero acaba de pasar un Audi A6 y creo que nos ha pitado con sorna, se me cae la cara de vergüenza”, ha pensado el utilitario, que ha puesto el doble intermitente “porque prefiero que crean que nos hemos parado aquí por una avería que porque mi dueño es un cutre que está aparcando entre la basura”.

Finalmente, y después de que el coche pusiera a todo volumen la canción “Got To Get Out Of Here” de Badfinger a través del sistema automático de sonido, el conductor ha cedido y ha metido el coche en un parking de la zona. “El coche de la plaza de al lado se ha ido a los cinco minutos y creo que es porque huelo a Panda”, ha lamentado el alemán, que describe lo ocurrido como “el peor viaje de mi vida”.