Después de más de 30 años con su famosa promoción, Nescafé ha reconocido esta semana que se encuentra en una situación desesperada y que ya sólo vende sus productos para poder pagar a los ganadores del sueldo para toda la vida. “Desde el año 2016 no tenemos beneficios, todo lo que ganamos es para los agraciados de la promoción”, se sinceran desde la marca, que ya ha tenido que dejar de pagar a sus propios trabajadores, muchos de los cuales esperan poder ganar la promoción para ser remunerados.

El mítico fabricante de café instantáneo ha entrado en un bucle muy peligroso en el que la gente ya sólo compra sus sobres por el sueldo para toda la vida. “La mayoría de nuestros clientes tira el café al suelo cuando ve que no le ha tocado el premio”, informan preocupados.

Forzada a ofrecer sueldos vitalicios para poder vender más café y poder pagar así más sueldos vitalicios, esta semana la compañía valorará si debe empezar a vender los sobres sin café dentro para abaratar costes de producción y poder seguir con el compromiso de pagar a todos los ganadores de la promoción. Muchos de ellos, los ganadores anteriores al año 2002, llevan tiempo quejándose de que les siguen pagando en pesetas. “Les prometimos 50.000 pesetas para toda la vida y pensamos cumplirlo”, sentencian desde la marca mostrando su compromiso total con la promoción.

“Nuestro director general tiene 68 años y no se ha podido jubilar entre otras cosas porque tiene que mantener el sueldo vitalicio de un chaval de 25 años”, confiesan desde gerencia.

Ese año, un equipo de economistas alertó a los responsables de Nescafé de que, si seguían con la progresión actual, en el futuro todos los españoles acabarían viviendo de su propio sueldo Nescafé, provocando que la compañía fuera la encargada de soportar toda la economía del país. Esa situación provocaría una enorme inflación en España que enseguida se extendería al resto del mundo, siendo el inicio de la peor crisis económica de la Historia y del fin del capitalismo.