Pedro, el hombre en el que vivían todos los personajes de la serie infantil sobre el cuerpo humano “Érase una vez la vida”, ha muerto la pasada madrugada. “Por fuera parecía sano pero por dentro esto era un desastre”, reconocía el Profesor Globus poco antes de coagularse.

La primera exploración médica apunta a una fiebre muy alta como principal causa de la muerte. “Las grabaciones registradas en el interior de su cuerpo señalan que fue provocada por una sobreexplotación de los recursos llevada a cabo por los personajes de la serie”, afirma el médico forense. “La emisión de gases contaminantes por parte de las naves de los linfocitos T contribuyeron fatalmente al aumento de la temperatura corporal”, añade.

Después de tantos años conviviendo en un espacio tan reducido, las tensiones entre los personajes de la serie eran enormes. “La dictadura patriarcal de El Maestro, la célula encargada de tomar todas las decisiones, había causado importantes fracturas sociales”, lamentan los productores de la serie. “Las huelgas de los interfones, que llegaron a cortar las superautopistas que son los nervios, hicieron que las defensas de Pedro no respondieran a tiempo”, explican.

Para Flor, la amiga de la infancia del fallecido, “las precarias condiciones de trabajo de las células, la sobrepoblación que obligaba a las plaquetas a vivir hacinadas en los vasos sanguíneos o la brutalidad policial de las células blancas habían convertido a Pedro en una persona uraña y malcarada”. La continua presencia de virus con cara de malo y bacterias en su cuerpo, el mal funcionamiento de las hélices de las hormonas o el abuso de las granadas histaminas por parte de las células feministas también fueron claves para el fatal desenlace.

Afectados por la noticia, los productores de la serie han declarado que “la vida es así, es la alegría y es el dolor”. Ya han confirmado la preparación de un capítulo especial conmemorativo que se emitirá en el interior de un gusano con los personajes que han sobrevivido.