El encargado de repartir los pagos en B a los políticos del Partido Popular se ha llevado una sorpresa esta mañana en el despacho de Mariano Rajoy. El presidente del Gobierno, en lugar de aceptar el dinero como de costumbre, ha decidido rechazar el pago “para que no se líe más”. Confundido, el empleado de tesorería ha llegado a temer que la identidad de M. Rajoy, el nombre escrito en el sobre, no se correspondiera con Mariano Rajoy. “Pensé que había metido la pata, pero después el presidente me ha pedido que vuelva el mes que viene”, explica aliviado.

Así pues, en un gesto de sacrificio personal para asegurar la estabilidad del país, el presidente evitará estos días los cobros en negro con el fin de que la corrupción del Ejecutivo no tape asuntos verdaderamente importantes como el desafío separatista. “No puedo pedir a mis compañeros de partido que hagan lo mismo porque es una decisión personal, cada cual tiene su ética”, ha añadido Rajoy.

De esta manera, mandatario pretende dar ejemplo a la ciudadanía y tratar de apaciguar los ánimos del país. “El dinero negro viene y va, pero la estabilidad de España no debe ponerse en riesgo y menos en estos momentos”, ha sentenciado.

Fuentes cercanas a la sede de Génova han confirmado que el dinero en B de este mes correspondiente a Rajoy ya se ha repartido entre el resto de los miembros del equipo.