“El no ya lo tengo”. Así ha justificado hoy el cómico estadounidense Louis C.K. su decisión de volver a pedir permiso para masturbarse frente “a la ciudadanía” semanas después de haber sido acusado públicamente por varias mujeres de haber hecho lo mismo con ellas en el pasado. Unas acusaciones por las que tuvo que pedir perdón y que truncaron el estreno de su última película.

La reincidencia del humorista ha sorprendido a la opinión pública, pues Louis C.K. llegó a declarar que “aprendí demasiado tarde que cuando tienes poder sobre otra persona pedirle que mire tu pene no es preguntárselo”. Ahora, sin embargo, considera que, tras el escándalo y la posterior reprimenda de la que ha sido objeto, “ya no tengo poder sobre la gente, pues es la gente la que me ha castigado, y por tanto si ahora pido permiso para masturbarme lo hago desde la humildad y el arrepentimiento, así que no es lo mismo, de hecho es lo contrario”.

El argumento del cómico no termina de convencer a Hollywood: “Que vuelva a pedir permiso significa que no ha aprendido la lección”, comentaba esta tarde Dana Min Goodman, una de las mujeres que denunció sus prácticas abusivas. Otros creen que “igual si dejamos que se masturbe delante de todos los americanos se quita esa espina que tiene clavada y se centra en su trabajo”. Varios psicólogos, sin embargo, temen que obtener permiso le lleve a repetir la experiencia una y otra vez, hasta el punto de que haya que volver a negárselo y se regrese a la situación inicial de enfado y frustración.

“Debería pedir permiso para pedir permiso para masturbarse”, argumentan otros compañeros de profesión.

Mientras el debate se desarrollaba en las redes sociales y en el propio gremio de actores y humoristas, Louis C.K. se ha grabado a sí mismo masturbándose y ha subido el vídeo a su página web esta tarde, considerando que el “silencio administrativo” debía interpretarse como un sí.