Los osos panda han anunciado esta semana a través de sus representantes de la asociación WWF (World Wildlife Fund for Nature) que ya se han terminado el bambú y preguntan ahora cuál es el segundo plato. Aunque reconocen que se han tomado su tiempo, declaran que estaba “muy bueno” pero que ahora necesitarían algo distinto y de un sabor sorprendente para continuar con el ágape. “Así como aperitivo está muy bien, pero a ver qué más tenéis”, dicen.

“Los pandas van a pensar si les apetece algo de carne o de pescado, pero les gustaría saber qué opciones hay porque quizá alguna de ellas les ayuda a decantarse”, explican desde la asociación animalista. “Convendría no demorarse mucho porque, aunque ellos no lo saben y se lo toman todo con mucha calma, están en peligro de extinción”, agrega WWF.

Estos animales agradecerían seguir en la línea de los alimentos fáciles de ingerir “y que no requieran comer a mesa puesta, que pueda uno degustarlos mientras rueda por un tobogán o hace la croqueta entre los charcos de barro”. En este sentido, piensan que “una brocheta, ya sea de carne o de pescado, sería una buena opción porque se puede sostener con una sola garra sin complicaciones”.

Aunque en China quedan algunas decenas de pandas que se han quedado dormidos con la caña de bambú sobre el pecho y aún sin terminar, WWF considera que “de cara a principios de la semana que viene” habría que haber tomado una decisión en firme. “Sin presión, pero también sin olvidar que es lo que estaremos comiendo los próximos treinta años”, dicen los pandas.