El llamado colesterol bueno no era más que el colesterol malo disfrazado. Esta es la conclusión a la que han llegado varios nutricionistas ingleses tras descubrir que los supuestos beneficios para el organismo de las lipoproteínas de alta densidad -entre ellas, transportar el exceso de colesterol al hígado para que pueda ser excretado- desaparecen a los pocos minutos “y cuando nadie está mirando”.

“El colesterol es bueno, pero sólo disimulando”, sentencian los expertos en un artículo de la revista “Nutrition Reviews” publicado esta mañana. “Fuimos ingenuos al creer que podía existir una grasa buena. Es como creer que existe un chocolate que no engorda. La ilusión nos cegó, no quisimos ver la realidad, el colesterol nos ha estado tomando el pelo todo este tiempo, jugando con nuestros deseos. Esta maldita bola de sebo es mala como el demonio y nos conoce muy bien porque lleva tiempo recorriendo nuestras entrañas”, reza el artículo.

Además, la publicación revela que el pescado azul “es un hijo de puta”. Hasta ahora, se creía también que protegía contra la arteriosclerosis y la mala circulación al contener grasas Omega 3. Los nutricionistas lo desmienten e insisten en que “el pescado azul es el pescado de la peor calaña, son un atajo de desgraciados, mejor no tenerlos cerca”.

Desgraciadamente, sigue siendo bueno para la salud hacer ejercicio de forma regular. “Para esto no hemos encontrado excusas con base científica, pero seguiremos buscando”, dicen los especialistas, que proponen que el colesterol HDL, el que se consideraba bueno, pase a llamarse colesterol HDP.