Barcelona ha quedado fuera de la carrera por la Agencia del Medicamento. El desafío independentista ha arruinado las posibilidades de la capital catalana en favor de Ámsterdam y ahora los independentistas han decidido boicotear todos los productos farmacéuticos a modo de protesta. “El pueblo catalán luchará contra las enfermedades con perseverancia e ilusión frente a la industria farmacéutica que apoya a quienes le niegan la libertad”, confirmaba esta tarde el portavoz de ERC, Sergi Sabrià.

“Llevamos muchos años luchando contra la opresión del Estado español y por lo tanto tenemos ya las defensas más que entrenadas para superar un resfriado, una gripe, un virus o lo que sea que tengamos que afrontar en adelante”, ha declarado Sabrià. “Será un camino doloroso y lento, porque sin medicinas es todo más complicado, pero somos un pueblo acostumbrado a la lucha y saldremos adelante”, ha agregado el portavoz, asegurando que “el govern legítimo dispone de todos los recursos necesarios para superar cualquier enfermedad sin la ayuda de fármacos”.

La campaña “#boicotalsmedicaments” se está difundiendo con notable éxito entre los sectores independentistas y son muchos los catalanes convencidos de que “no habrá enfermedades en la nueva república catalana porque estamos vacunados contra el peor de los males del Hombre, que es la privación del derecho a decidir”.

“Sufro dolores crónicos y necesito medicación constantemente, pero no puedo formar parte de una industria que apoya la represión y prefiero morir dignamente entre estertores”, aseguraba en Twitter uno de los primeros enfermos en sumarse al boicot, insistiendo en que se siente “muy ilusionado, agónico pero muy ilusionado”.

Si la campaña tiene un seguimiento masivo en la comunidad catalana, Barcelona podría optar a convertirse en la futura sede de la Agencia Europea de la Homeopatía.