El ingreso hoy en prisión de Oriol Junqueras y otros ocho ex consejeros del extinto Govern de la Generalitat de Cataluña ha convertido España en el país líder en presos elegidos democráticamente. “El sistema penitenciario español se ajusta como ningún otro a la voluntad de los ciudadanos expresada democráticamente en las urnas”, confirmaba esta tarde el Secretario General de Instituciones Penitenciarias.

“Cada vez que un representante del pueblo ingresa en prisión, contribuye a reforzar la democracia y desterrar la idea de que la cárcel es un castigo para personas marginales y apartadas de la sociedad”, argumenta el director de la cárcel de Soto del Real, líder en internos que han ganado elecciones. “Estamos fichando a gente con millones de seguidores que salen a la calle, no estamos hablando de delincuencia común”, añade con orgullo.

“La mejor forma de facilitar la rehabilitación de los presos es encarcelar a personas que no necesiten rehabilitarse”, insiste Instituciones Penitenciarias.

El objetivo de la entidad es que, en 2020, el 80% de los presos españoles haya participado activamente en la vida política española y que los internos sean “dignos representantes de nuestro país dentro y fuera de sus celdas”. También se pretende llenar las cárceles de intelectuales y personas influyentes del mundo de la cultura, siguiendo el modelo de China, “para que cada prisión sea una representación entre rejas de lo mejor de la sociedad en su conjunto”.

Algunos internos han preguntado también cuándo se empezará a encarcelar a los cocineros mediáticos “porque los mítines están bien pero no alimentan”.