La marca de lencería femenina Victoria’s Secret ha presentado hoy su desfile anual en Shanghái, la capital económica china, y el evento aún no ha concluido después de más de cinco horas de haberse iniciado “ni lo hará hasta que alguien del público eyacule”, según ha informado la compañía.

Cincuenta y cinco modelos siguen desfilando una y otra vez por la pasarela en estos momentos, visiblemente agotadas y habiendo mostrado ya los 88 looks distintos combinados de 105 formas diferentes. No podrán retirarse hasta que el director de marketing, John Larner, les haga la señal. “Que la gente aplauda está bien, pero sabremos que nuestros modelos de ropa interior han causado el impacto que queremos cuando detectemos la reacción fisiológica evidente e inequívoca, la que no se puede fingir, la que no es por compromiso”, argumenta Larner mientras examina a los periodistas entre el público.

“El año pasado había dos eyaculadores precoces y la cosa fue rapidita, nos quedaron seis modelos por mostrar. Esta vez parece que va para largo, es posible que muchos hayan venido masturbados de casa”, explica el directivo.

“La pieza de aniversario es una marvilla, 275.000 cristales multicolores, 200 metros de lazo, joyería cosida a mano y esas fantásticas alas de siete kilos de peso. Es bonito pero no es para correrse, la verdad”, reconoce uno de los periodistas de la CBS. “Estamos todos cansados y creo que es mejor que lo dejemos ya, tampoco es tan importante que haya eyaculación, creo que todos lo hemos pasado bien y sería un error estropearlo”, añade.

Los responsables de marketing, sin embargo, no dan su brazo a torcer: “Llevamos un año trabajando para este día, hemos reunido a las modelos más sexys del planeta y tiene que haber algún periodista de moda que no sea gay. Uno tiene que haber. Vamos a seguir esperando”, sentencian desde la marca.