Ser de perros o de gatos es cosa del pasado. Un mundo 2.0 requiere mascotas 2.0. Te orientamos con algunas ideas sobre qué clase de compañía necesitas según cómo sean tu casa y tu estilo de vida.

El chimpancé. Este primate se convertirá en el mejor guardián de tu puerta, ya sea arrojando sus propias heces a vendedores a domicilio o manteniendo interesantes debates de “evolucionismo vs. creacionismo” con los representantes de sectas religiosas que hacen sonar tu timbre.

El topo. Si tu vivienda es pequeña no encontrarás mejor aliado que este roedor, capaz de excavar galerías a razón de diez metros cuadrados útiles diarios. En pocas semanas te habrá construido una mansión, y ni siquiera tendrás que pagarle en negro sino en lombrices. Con el topo, incluso tu economía será sumergida.

El buitre leonado. Los canarios y los loros están sobrevalorados. Si quieres un pájaro en casa, un buitre es la mejor opción. Colócale una webcam en el pico: Sustituirás así el telescopio de espiar a la vecina por un dron natural de carne y hueso. Por otra parte, sus hábitos carroñeros serán de utilidad a la hora de ahorrar en gastos funerarios si ocurre alguna desgracia en la familia.

El dragón. Esta bestia de pedigrí sólo es recomendable si tu sangre es Targaryen y tus paredes ignífugas. Si lo que buscas es una mascota ideal para un fan de Juego de Tronos, un enano te saldrá bastante más rentable y no colapsará las alcantarillas cuando tus hijos se cansen de él.

El pulpo. Los alemanes lo llaman “Paul”. Nosotros nos referimos a él como “el pulpo Spoiler”. Sus facultades adivinatorias te permitirán saber qué equipo ganará la Eurocopa, qué personaje morirá en el próximo capítulo de The Walking Dead o cuándo te abandonará tu pareja. Con respecto a la alimentación, te sugerimos un poco de pimentón y chorrito aceite de oliva. Quedará delicioso.

Siri. Una compañía de lujo, como su propio precio indica. Disfruta de la sensación de tener una mujer en tu sofá sin que ello te impida hacer “manspreading”.

El autónomo. Esta criatura ha desbancado al pastor alemán como “el más completo”. Muy obediente y barata de mantener. Se acabó el gastarse los euros en veterinarios o alimentos especiales. Tu autónomo se buscará la vida por su cuenta.

Curro el de la Expo. La opción favorita del nostálgico, la mascota vintage por antonomasia. Podrás pasearlo por tu barrio sin problemas. Se integrará de maravilla en las fiestas del orgullo gay y jugará con los mendigos disfrazados de la Plaza Mayor de tu ciudad.

El toro de Osborne. ¿Eres de los que cuelgan la bandera de España en su balcón? Con este ejemplar de pura raza, el interior de tu apartamento será tan patriota como su fachada.

El bebé. Este engendro ruidoso sin control de sus esfínteres te proporcionará más quebraderos de cabeza que ventajas durante los primeros años de crianza, pero cuando deje atrás su etapa de cachorro podrás convertirlo en tu esclavo más servil (si eres un gato).