El traslado a Alicante de la sede social del Banco de Sabadell ha empezado a tener consecuencias en Cataluña. Esta mañana, una clienta de la entidad que vive de Lleida ha acudido a su sucursal habitual, en la avenida Prat de la Riba número 21, y después de cobrar un cheque ha salido de nuevo a la calle encontrándose con un paisaje muy diferente, pues estaba en la avenida Federico Soto número 4 de Alicante.

“Me ha extrañado porque, por mucho cambio climático que haya, de repente hacía un sol que no era normal”, ha declarado la mujer, que ha vagado por la ciudad valenciana sin rumbo y muy desorientada durante más de una hora. “De repente he visto gente quemando cosas y me he dicho: Carmeta, tú estás en la Comunidad Valenciana”, confiesa la afectada. “Dos jóvenes tatuados con latas de Monster me lo han confirmado luego”, añade.

El Sabadell reconoce que el caso de esta clienta no será el único, pues todas las oficinas catalanas están siendo transferidas a la nueva central de forma gradual pero sin pausa. “Sabemos que es una molestia pero al menos hemos tenido el detalle de no irnos a Murcia”, argumenta un portavoz de la entidad bancaria.

Confirmado también el cambio de sede de Gas Natural, se espera que los catalanes que quieran encender los fogones de la cocina tengan que desplazarse a Alicante también con el mechero o la cerilla. “El agua caliente ya está tardando mucho más en salir por las mañanas en la ducha, como mínimo cinco horas, y ya me han dicho que es porque hay que esperar a que llegue desde allí”, certifica un abonado de Tarragona.