El tráfico aéreo se ha visto alterado en el kilómetro 127 de la carretera nacional 330 que une Huesca con Zaragoza debido a un radar de carretera montado al revés que ha empezado a multar a cientos de aviones por exceso de velocidad. El operador aeroportuario Aena ya ha desviado todos los vuelos que tenían que sobrevolar esa zona para evitar pérdidas millonarias en multas.

“Pero si sólo iba a 828”, se quejaba ayer uno de los pilotos amonestados nada más conocer la noticia. Según el testimonio de algunos de los pasajeros, el piloto de Vueling intentó convencerlos de hacer bote común y pagar la multa rápido para que saliera a la mitad.

Aena ya ha confirmado que la única compañía que no ha sido multada por el radar es Ryanair, pues sus aviones no superan los 90 kilómetros por hora. La propia Dirección General de Tráfico, que fue la responsable de colocar el radar, ha sufrido las consecuencias del fallo, ya que su helicóptero encargado de poner multas desde el espacio aéreo también ha sido multado por superar el límite de velocidad de ese tramo de carretera.

Entre todas las multas, destaca la sanción de retirada de todos los puntos del carnet a una preciosa águila real que llegó a triplicar la velocidad máxima y que ahora tendrá que desplazarse a pie durante los próximos ocho meses.

No es la primera vez que un error en la instalación de un dispositivo de tráfico provoca problemas de este tipo: en el año 2009, Interior perdió cerca de 30 millones de euros al colocar un peaje al revés y tener que pagar a todos los conductores que pasaban.