“Lo he pegado más al de delante porque había un hueco tonto que me ponía nervioso”. Con estas palabras justificaba esta tarde Valeriano Salinas el robo de un automóvil a plena luz del día en el centro de Madrid. Salinas se encontraba en la terraza de un local del distrito de Chamartín tomando un café y la presencia de este coche “que podría estar mejor aparcado” le ha llevado a cometer un delito que él considera “que es más un favor que otra cosa”.

Al romper el cristal del automóvil, la alarma del mismo se ha disparado, atrayendo la atención de todo el mundo. “Cuando pensábamos que se lo iba a llevar con toda la cara delante de todos, ha avanzado un par de metros, ha apagado el motor y ha salido del coche diciendo que ahora estaba mucho mejor”, confirma un testimonio. “Ahora detrás te cabe un Smart o una moto, y además ya no pisa la línea, está perfecto”, insistía Salinas.

La Policía no ha tardado en personarse en el lugar de los hechos y Salinas no ha dejado de repetir que no hacía falta que le dieran las gracias. “Sí, he sido yo, pero el coche no es mío, si fuera mío le aseguro que hubiera estado bien aparcado desde el principio”, ha argumentado a los agentes. “No quiero medallas, de verdad, no es para tanto”, ha dicho mientras era conducido a la comisaría para prestar declaración.

Finalmente, al cabo de una hora, la propietaria del vehículo ha aparecido y, tras ver el cristal roto y ser informada de lo que había pasado, ha declarado que “prefiero una y mil veces que hagan esto a que empiecen a darte instrucciones mientras estás aparcando, como si fueras idiota”.