Marisa Camuñas, de 57 años, se despertó ayer totalmente aturdida en su domicilio de Motilla del Palancar. Tras vivir unos momentos de confusión en los que no recordaba nada, al verse con un bote vacío en la mano acabó descubriendo que había rejuvenecido diez minutos gracias a la nueva crema L’Oréal Ten’.

Sin ser muy consciente de lo que había pasado, Marisa optó por no tocar nada y esperar a que pasaran otros diez minutos para no alterar el espacio-tiempo. “En la caja advierten de que no hay que ponerse otra vez la crema tras rejuvenecer los diez minutos porque corres el riesgo de quedarte inmersa en un bucle infinito”, se sincera todavía algo asustada.

Una vez pasado un tiempo prudencial, la señora se mostró orgullosa de los resultados al comprobar que su aspecto era como el que tenía justo antes de ponerse la crema. “Es increíble, es como si el tiempo hubiese dejado de transcurrir para mí”, ha dicho. “Tardas diez minutos en aplicarte la crema pero en realidad no tardas nada porque ese tiempo no existe porque vuelves atrás”, explica.

Debido a la buena aceptación de esta crema, la empresa de belleza francesa ya está trabajando en un nuevo cosmético llamado Del’Oréan, con el que pretende hacer rejuvenecer a sus clientes hasta el año 1885.