“Se llama Roger Fuster Casanovas, tiene 62 años y no ha hecho absolutamente nada, como yo”, ha explicado Carles Puigdemont en el pleno de esta tarde del Parlament de Cataluña, donde ha aprovechado para ofrecer algunos datos sobre el ciudadano que cumpliría condena en su lugar en el caso de que la Fiscalía ordenara su detención en los próximos días, tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Según el president, los ciudadanos catalanes están demostrando “una vez más” una capacidad de organización y de protesta pacífica ejemplares, “sacrificando todo lo que tienen para defender al Govern” y la dignidad de las instituciones catalanas. En este caso, según Puigdemont, ocupando su celda voluntariamente. “Es un señor formal, serio y que sabe lo que quiere para su país, sin ningún miedo, como yo”, ha dicho.

“Yo he hecho lo que creía que debía hacer y le preguntaría al Gobierno central si la respuesta justa a mis intentos de diálogo es meter a este señor que no conozco de nada en la cárcel”, ha proseguido Puigdemont mientras Roger Fuster permanecía de pie a su lado con gesto serio.

“Está delicado de salud y no merece nada de esto, pero estoy decidido a que asuma las consecuencias de mis decisiones con coherencia y firmeza”, ha insistido el president. “Y él también”, ha agregado mientras el ciudadano asentía.

Según ha informado al resto miembros del Parlament, Fuster ya habría abandonado su puesto de trabajo y lo tendría todo dispuesto para entrar en prisión los próximos días si fuera necesario.