El vicepresidente de la Generalitat de Cataluña, Oriol Junqueras, se ha personado esta mañana en el establecimiento de Ikea en L’Hospitalet, en Barcelona, con el objetivo de devolver las urnas de plástico empleadas en el referéndum ilegal del pasado domingo y recuperar así el dinero. Junqueras ha acudido al local acompañado de varias furgonetas con el material -más de 5.200 unidades- y una pequeña comitiva que le ha ayudado a arrastrar el ticket de compra original, de 3’5 kilómetros de longitud.

Tras una larga espera en el mostrador de devoluciones, un empleado de Ikea ha informado a Junqueras de que, antes de procesar la devolución, se requería la tarjeta de crédito o débito original con la que se había efectuado la compra. Una gestión complicada, al parecer, pues el vicepresidente dispone de varias tarjetas y algunas de ellas están embargadas por orden del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Incapaz de localizar la tarjeta, Junqueras ha llegado a presionar al trabajador recordándole que “no soy un cliente más, está usted hablando con todo el pueblo de Cataluña”.

Abrumado, el trabajador ha requerido la presencia de su inmediato superior, que a su vez ha llamado al gerente del local ante la creciente presencia de medios de comunicación, curiosos y simpatizantes del Govern. Ha sido el propio gerente quien ha comunicado a Junqueras que iba a ser “complicado, por no decir imposible” aceptar las urnas ya usadas porque éstas habían sido modificadas para estampar en ellas el logotipo de la Generalitat. Además, gran parte de ellas mostraba “golpes e incluso restos de sangre”.

“No es la primera vez que se pisotea la libertad de los catalanes con la burocracia y la ley como pretexto. Pero no podrán con nosotros, nos tendrán siempre enfrente y de aquí no nos vamos a mover hasta que se nos reconozcan nuestros derechos como pueblo”, ha dicho Oriol Junqueras al gerente de Ikea, alzando la voz y levantando aplausos y vítores de las más de doscientas personas que se han ido congregando en la planta baja de la tienda a lo largo de la mañana. “Ya no es una cuestión de intercambio comercial, estamos hablando de la dignidad de millones de catalanes”, ha agregado el vicepresidente entre gritos a favor de la independencia y en contra de Ikea y el “capitalismo fascista”.

El personal de Ikea ha argumentado que la tienda tiene unas normas “comunes en todos los países”, las cuales impiden una devolución legal de las urnas. Junqueras ha replicado que “si las reglas pisotean los derechos de los catalanes, se cambian” y ha insistido en que “no se trata de una devolución ilegal, es una cuestión de dignidad”. Tras las palabras de Junqueras, gritos de “Visca la devolució” y “Visca Catalunya” se han sucedido entre los ya más de 400 catalanes concentrados en el establecimiento, llegados desde varios puntos de la comunidad tras ser alertados de la situación a través de las redes sociales.

En este punto, dos furgones de los Mossos d’Esquadra han irrumpido en el local de L’Hospitalet. Se han producido momentos de gran tensión e incluso forcejeos cuando varios funcionarios de la Generalitat han intentado colocar las urnas detrás del mostrador, mientras los dependientes intentaban rechazarlas y los Mossos se ponían en medio para evitar agresiones. Justo entonces han irrumpido en la tienda varios agentes de la Guardia Civil, que se han aprovisionado de decenas de pelotas de goma de la sección infantil de Ikea y han ordenado la inmediata evacuación del establecimiento. Para entonces, Oriol Junqueras se encontraba ya en su coche oficial, de vuelta a la sede de la Generalitat, mientras los altercados continuaban.

En estos momentos, las urnas se encuentran en los almacenes de Ikea, aunque la compañía no las reconoce como propias, y el próximo viernes el Govern convocará una reunión de urgencia para decidir si se sanciona a la multinacional por su “deslealtad con el pueblo catalán” y se le exige la devolución del dinero “de todos los catalanes”. La reyerta se ha saldado finalmente con seis detenidos y dos personas con el hombro dislocado que, afortunadamente, han sido atendidas inmediatamente en la zona de montaje de muebles de la propia tienda.