Un estudio interno encargado por la empresa editora de la revista erótica Playboy ha revelado esta semana que la mayoría de los lectores de la publicación sólo se detiene a leer el 2% de los contenidos “porque el resto es paja”. El tiempo que pasa entre que abren la revista y la cierran es en ocasiones “fugaz como un parpadeo”, pero esto no ha afectado a la fidelidad de los compradores.

“Por un lado dicen que casi todo es paja pero por otro rechazan los reportajes en profundidad que no son de relleno, con lo cual parece que lo que les gusta en el fondo es que haya mucho relleno”, argumentan los editores, admitiendo cierta confusión.

“Nuestro perfil de lector es el de alguien activo y dinámico que va al quiosco, compra nuestra revista, ve que todo es paja y luego deja el ejemplar tirado por ahí para irse a correr”, detallan.

Tras comprobar que las páginas más vistas son aquellas que contienen imágenes de modelos sin ropa, la dirección de Playboy estudia la posibilidad de tatuar sus reportajes de investigación en el cuerpo de las mujeres para que el lector pueda “disfrutar del contenido que le interesa y de la paja al mismo tiempo, pues parece que no quiere renunciar a ninguna de las dos cosas”.