Tras los últimos acontecimientos ocurridos en Cataluña, la tensión y la crispación en España han alcanzado un grado crítico, concretamente el 12 de la escala Sálvame. Expertos sociólogos aseguran que ese grado corresponde a amenazas, gritos y golpes y que, si no se empieza a suavizar el ambiente, se podría llegar a extremos como el que se vivió en el plató del programa de Telecinco en diciembre de 2016, cuando Paz Padilla y María Patiño llegaron a las manos en directo.

Esta es la primera vez que la tensión social en España consigue equipararse a la de Telecinco desde que en marzo de 1990 la cadena realizó su primera emisión. “Estamos a un paso de que gente del resto de Europa está dispuesta a venir de público a España para disfrutar viendo cómo nos pegamos y gritamos”, alertan fuentes del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Mediaset, por su parte, ha pedido a los tertulianos de sus programas que intenten alcanzar niveles de estridencia superiores a los habituales, pues la nueva normalidad en el país convierte lo que antes era crispación en una conversación aburrida y poco atractiva para la televisión. “Si me enfado más le tendré que rajar el cuello a alguno”, ha reconocido Mila Ximénez. “El mensaje del Rey era muy fuerte incluso para mí”, añadía Kiko Matamoros. En el programa estrella de Mediaset sólo les queda desear que se calmen los ánimos en España. En palabras de su presentador, “si hay gritos e insultos en la calle nadie va a necesitarnos a nosotros y eso podría acabar con el programa”.

De momento, Informativos Telecinco ya ha empezado a doblar la audiencia de Sálvame y sus piezas sobre el conflicto catalán se suben a internet con titulares pensados para el público más morboso como, por ejemplo, “El Constitucional hace llorar a Junqueras, que dice que es ‘buena persona’ y que ‘se está manipulando todo'”.