Con la intención de aislarlo para sentirse más seguros, y tras realizar un gran esfuerzo durante toda la mañana de ayer, dos alumnos estadounidenses de Kindergarden en el Huppertz Elementary School de San Antonio han construido un muro de piezas de Lego alrededor de un alumno mexicano.

En estos momentos, Freddy Vargas, el niño mexicano, se encuentra atrapado en el interior del muro y ya ha pasado su primera noche en el colegio. “El trabajo de los dos niños estadounidenses, de cinco y cuatro años, fue muy profesional”, reconoce la dirección del centro. “De momento dejaremos al mexicano aislado hasta que decidamos qué hacer con él”, añaden.

El niño mexicano, que podría ser deportado a un curso inferior, es incapaz de moverse debido a lo compacto del muro de metro y medio que le rodea. “Estos dos alumnos tienen futuro en arquitectura”, reconoce su profesora, consciente también de que sus pupilos están muy al tanto de la actualidad política. “Gracias a su buena colocación de las piezas de Lego no sólo la clase está más bonita que nunca, con una cuidada amalgama de piezas de colores, sino que además Freddy Vargas no podrá acercarse al resto de alumnos norteamericanos”, declara.

El Gobierno se ha mostrado indignado al saber que había un alumno mexicano en ese colegio y ya ha agradecido el patriotismo de los dos niños que construyeron el muro otorgándoles la medalla al honor. “No sabemos cómo apareció ese niño mexicano en el interior de un colegio estadounidense, pero llegaremos al fondo del asunto”, asegura John F. Kelly, secretario de Seguridad Nacional.

Al cierre de la edición, y según fuentes cercanas al colegio, se ha podido saber que las piezas que formaron el muro alrededor del niño mexicano pertenecían al propio niño mexicano, por lo que Estados Unidos no se habría gastado ni un centavo en la construcción de la fortaleza de juguete.