Tras comprobar que tiene una historia, un idioma y una cultura diferentes a las del resto del territorio español, Jordi Cuixart y Jordi Sánchez, presidentes de Òmnium Cultural y de la Associació Nacional Catalana (ANC) han logrado iniciar un movimiento independentista en la cárcel de Soto del Real (Madrid) a fin de proclamar una república independiente en unos días, según han informado fuentes internas de la prisión. “Confiamos en que Cataluña sea uno de los primeros estados en reconocer nuestra soberanía y, poco a poco, convencer al resto de estados europeos”, ha expresado Cuixart en un comunicado difundido esta mañana, sólo unas horas después de ser enviado a prisión.

“Las diferencias históricas, idiomáticas y económicas que hay entre la prisión y España son claras, por lo que iniciar un proceso de independencia y proclamar la República de Soto del Real era una respuesta razonable, aunque desde fuera cueste entenderlo”, ha explicado el abogado de los dos detenidos. No obstante, ya son muchos los presos (Martín ‘el uñas’ García y Jaime Wilson, entre otros) que han decidido trasladar sus negocios de menudeo de tabaco y pinchos afilados a otras cárceles para poner trabas al proceso y presionar a fin de que la secesión no tenga lugar.

El proceso soberanista, iniciado el pasado lunes después de que Cuixart y Sánchez fueran enviados a prisión por la jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, ha culminado esta mañana con la celebración de un referéndum que ha dado un 90% de votos a favor del sí. Según el Ministerio del Interior, los funcionarios de prisiones no contribuyeron a retirar las urnas con las que se llevó a cabo el referéndum de independencia y todavía se desconoce cómo fueron introducidas en la prisión.

Interior también advierte de que Cuixart y Sánchez ya han sido encarcelados por organizar protestas ciudadanas, por lo que no pueden impedir que sigan organizándolas en prisión “dado que ya están ahí por ese motivo”.

Mariano Rajoy ya ha expresado su disposición a aplicar el artículo 155 en Soto del Real, donde considera que se están vulnerando los derechos de una mayoría silenciosa de presos no independentistas, “algunos incluso de mi propio partido y que respetan la Constitución y la legalidad”.