La Guardia Civil y la Policía Local de Jaén investigan un presunto caso de maltrato animal denunciado por varias asociaciones y que podría llevar ante la justicia a Adrián Marín, de cuatro años, quien supuestamente le cortó la etiqueta a un oso usando unas tijeras.

Según datos de la protectora PETA, cada día se producen más de 15 mil mutilaciones de etiquetas en toda Europa. “Un oso con la etiqueta amputada no sabe cómo lavarse y puede morir por cualquier infección producida por la suciedad”, explica Dolores Parmalat, portavoz en España de la asociación.

Los animalistas piden una mayor concienciación en las escuelas contra esta práctica extendida y cruel que se lleva a cabo “con fines puramente estéticos”. En el caso del menor jiennense, los padres reconocen que el oso afectado no es el primero y, de hecho, los agentes hallaron en la habitación de la criatura un perro aviador, una jirafa y un mapache con la etiqueta cortada.

“Que estas cosas pasen a estas alturas en los países desarrollados es una vergüenza”, sentencia Parmalat, argumentando que “la etiqueta forma parte del oso y con ella el animal se comunica con sus cuidadores, aportando información esencial para su conservación”.