En la tarde de ayer, en un céntrico parque de la ciudad de Valencia, Borja Sancho, un niño de cinco años, emocionó a sus padres al llevar a cabo el primer “mansplaining” de su vida. Los padres aplaudieron con orgullo al comprobar que su hijo explicaba de manera condescendiente y paternalista el funcionamiento de un columpio a dos niñas.

“Cuando el columpio va hacia atrás encoges las piernas y cuando va hacia adelante las estiras, así es como se coge velocidad”, explicó Borja a dos compañeras mayores que él que llevaban toda la tarde haciendo exactamente lo que el niño decía que debía hacerse. “Os lo digo por vuestro bien ¿eh? Que a mí me da igual”, agregó después según fuentes cercanas. “A mí también me costaba al principio, no os preocupéis”, confesó para tranquilizar a las niñas, que se columpiaban perfectamente. “Cualquier cosa no dudéis en preguntarme”, acabó pidiendo mientras vigilaba que sus amigas realizaran bien los movimientos.

Los padres de Borja asistieron a su explicación con orgullo e incluso lo grabaron con el móvil para poder enseñárselo a toda la familia. “Lo pondremos justo al lado del vídeo de sus primeros pasos y el de la primera vez que se sentó haciendo ‘manspreading’ en el sofá”, asegura la madre. “Fue muy emocionante porque mi hijo todavía no sabe ni columpiarse, pero les explicó el mecanismo a esas dos niñas perfectamente”, declara conmovida. “Ahora sabemos que puede aspirar a ser un gran empresario y llegar muy lejos en el futuro, adaptándose a la sociedad de hoy en día”, añade aliviada. “Esto le prepara para lo que será su vida”, apunta el padre, repitiendo lo que su mujer acaba de decir.

Según fuentes cercanas a la familia, durante el camino de vuelta del parque a casa, tanto Borja como su padre se tomaron su tiempo para explicarle detenidamente qué es el “mansplaining” a la madre, asumiendo que la mujer estaba contenta pero no sabía muy bien por qué.