El batería de The Beatles, Ringo Starr, firmó ayer por la tarde en Londres su primer autógrafo tras casi sesenta años de carrera. La petición del fan, un señor de unos ochenta años, cogió por sorpresa al músico, que ni siquiera llevaba bolígrafo y, de hecho, se giró hacia atrás porque no se creía que el seguidor le estuviera hablando a él. “¿Un autógrafo mío, de mí?”, preguntó desconcertado. “Dónde firmo, dónde lo pongo”, añadió nervioso.

Finalmente, el fan le facilitó a Starr un rotulador y un folleto de propaganda y le pidió que escribiera “BINGO” en una esquina. El batería lo hizo encantado y luego le pidió al admirador hacerse una foto con él y que le firmara un autógrafo también: “Es el primero en pedirme un autógrafo y quiero un recuerdo de usted”, argumentó el artista con emoción.

El hecho de que el señor firmara como Lord Napoleon hace sospechar que no se encuentra en pleno uso de sus facultades mentales.

“Bringo, soy fanático de sus obras, las he visto absolutamente todas”, sentenció el anciano, ya con el autógrafo de Starr en su haber. Se calcula que el primer y único autógrafo del exbeatle podría alcanzar los treinta euros en Wallapop.