Con la intención de disuadir, prevenir y alertar en contra de la masturbación, esta semana ha entrado en vigor una nueva directiva de la Unión Europea sobre productos de higiene que obliga a los paquetes de Kleenex a incluir mensajes alertando de los peligros de este “mal hábito que, a la larga, debemos erradicar”. Las advertencias sanitarias en los paquetes irán acompañadas de fotos impactantes en color que muestran los estragos del onanismo.

Los primeros ejemplares puestos en circulación este lunes, aún en calidad de prueba piloto, no han tardado en provocar protestas de los usuarios, sacudidos por la noticia. Muchos consumidores se han quejado de la dureza de algunas imágenes, especialmente de la del adolescente con la cara llena de acné. “Con fotos así en la caja dan ganas de quitarse de esto, pero desde luego yo no pienso hacerlo”, se lamenta un masturbador habitual. Abundan también imágenes de palmas de manos enrojecidas en los paquetes y frases como “Tocarse puede provocar ceguera” o “La masturbación causa adicción”. Además, la nueva directiva de la UE ha querido proteger especialmente la vida de los más pequeños añadiendo fotos de bebés acompañadas del texto “La masturbación impide que nazcan niños”.

Aparte de los avisos en los envases, los pañuelos tampoco podrán tener aromas característicos como el mentol o la vainilla porque, según la UE, esos olores “generan una falsa sensación de limpieza y frescor para camuflar la realidad sucia del acto masturbatorio”. Como contrapartida, y para ayudar a los más adictos, el dorso de los paquetes incluirá un número de teléfono y el enlace de una página web con consejos para dejar de masturbarse.

“Cada vez nos lo ponen más difícil”, lamenta José Francisco P., un masturbador empedernido de Terrassa que consume dos paquetes diarios. “Primero nos prohibieron masturbarnos en los aviones, después dentro de los locales. ¿Qué va a ser lo siguiente? ¿Que no podamos masturbarnos en la calle?”, se queja, lamentando que el Gobierno español “se lave las manos”.