JxSí y la CUP presentaron el martes 4 de julio la ley del referéndum que se ha aprobado esta semana en el pleno del Parlament y que debe dar cobertura legal a la consulta anunciada para el 1 de octubre. Estas son las claves de la norma:

Ley excepcional

La ley funciona como norma ‘suprema’ y establece un régimen jurídico excepcional y ciertamente atrevido en Cataluña. Carles Puigdemont ha admitido que aprobar leyes “peligrosas” de madrugada ha sido “muy emocionante” y algo que “hay que repetir” porque “estas cosas hacen que el fuego de la pasión se renueve” tras años de rutina.


Calendario

El Govern teme que cada segundo que se pase reflexionando sobre el tema de Cataluña pueda afectar a un resultado que se espera que sea honesto, espontáneo y lo primero que a cada catalán le venga a la cabeza al gritarle “Cataluña” a la cara.


Resultado vinculante

Bastará con que el sí obtenga un sólo voto de más que el no para que se proclame la independencia (art. 4.4), se espera que ese voto sea, cómo no, el de Albert Navarro, auxiliar administrativo de Barcelona, a quien le gusta siempre enredar y votar a última hora y a cámara lenta mientras todo el mundo mira y le jalea. Es obligatorio que gane el sí porque es la base de todo el proceso.


Urnas, censo y papeletas

El censo es una de las mayores incógnitas del 1-O y la ley lo deja en manos de la memoria, dado que el President, al asumir el cargo, tiene la obligación de memorizar los nombres de todos los catalanes. Respecto a las urnas tan sólo habrá una y consistirá en el sujetador de una anciana obesa llamada Cecilia Cambó, donde se espera que la Fiscalía no se atreva a intervenir por timidez y decoro. Las papeletas las imprimirá Puigdemont la noche antes, como siempre.


¿Cuánto durará la campaña electoral?

15 años.


¿Qué diferencia el referéndum del 1-O de la votación del 9-N o de las elecciones plebiscitarias del 27-S?

Que esta vez quizá los resultados sean un poco mejores, si hay suerte.


En última instancia, ¿qué objetivo tienen “el procés” y el referéndum?

El mismo que cualquier actividad humana desde el inicio de los tiempos: intentar poner fin a todo este dolor y encontrar un poco de paz.