Después de un viaje de casi 20 años, la sonda Cassini ha comenzado una serie de 22 inmersiones entre los anillos de Saturno con el objetivo de descubrir su composición. Esta madrugada, ha conseguido morder uno de los anillos del planeta para comprobar de qué material está hecho. “Es bueno”, ha comunicado la sonda a la NASA poco después de acercarse a tocarlo, olerlo y finalmente morderlo.

La composición del anillo mordido podría alcanzar los 18 quilates, pero habrá que esperar a que la sonda vuelva a morderlo más fuerte para saberlo con más exactitud. “A simple vista le queda grande, no sería difícil de quitar”, ha informado la sonda al comprobar que el anillo se encuentra a 180.000 kilómetros del eje de su planeta. Durante el transcurso de las próximas semanas, irá mordiendo el resto de anillos hasta encontrar el que tenga más valor.

Se cree que Saturno podría tener hasta diez anillos planetarios y la sonda Cassini prevé morderlos todos. Los cálculos más optimistas sugieren que el valor total de los anillos podría alcanzar los 330 billones de dólares en el mercado negro, aunque habría que descontar los gastos de envío, cuyo importe se desconoce aún. Si Cassini encuentra algún anillo bueno, la NASA iniciará una misión para ponérselo a la Tierra.

La misión de la NASA compite con la sonda Alexandrescu de Rumanía, que ya ha extraído todo el cobre de Marte y se dirige también a Saturno para inspeccionar la zona en busca de bisutería y metales que luego se puedan revender.