Los integrantes de la Real Academia Española (RAE), acompañados de representantes de todas las academias de América Latina y del narcotráfico colombiano, presentaron hoy el nuevo “Diccionario Malparido de la lengua española” con más de veinte entradas nuevas, entre las que se encuentran “malparío”, “careverga”, “pichurria” e “hijueputa”.

La RAE justifica la incorporación de estos términos por la “necesidad de adaptar la lengua a la influencia del narcotráfico en las regiones de habla hispana, ya sea a través de su práctica o por el éxito de ciertas series de televisión”, aunque varios académicos reconocen en privado que la insospechada presencia de narcotraficantes del cartel de Cali durante las reuniones “tuvo cierta influencia”.

“La capacidad de persuasión de estos señores es notable, nos hicieron ver que un diccionario sin la palabra ‘hijueputa’ era una auténtica pendejada”, admite el académico que ocupa el sillón de la letra C “de cobarde malparido”.

“Todos temíamos un enfrentamiento dialéctico entre los narcos y Arturo Pérez-Reverte. Por fortuna, el académico vio con buenos ojos las propuestas, ya que lleva tiempo usando esos términos”, explica un portavoz de la entidad.

Los filólogos del cartel de Cali convencieron también al resto de académicos de que la definición de cocaína debía sustituirse por una “muestra física” de la misma en vez de usar “palabrería pendeja”.