Asegurando que tiene “unos ahorrillos por ahí”, Jordi Pujol se reunió anoche con el presidente del Gobierno en el restaurante ‘La Mamma Superiora’ para preguntarle el precio de Cataluña, según han informado fuentes anónimas.

“Tengo entendido que usted es un hombre de negocios como yo, por lo que debemos resolver todo este asunto de una forma razonable”, le habría dicho el expresident a Mariano Rajoy.

“Usted y yo somos iguales”, dijo.

“Tengo debilidad por los catalanes y los malcrío, como puede ver. Hablan cuando deberían escuchar. Quieren su propio territorio. En fin, usted y yo somos de la vieja escuela y no creo en esas cosas, pero estoy de acuerdo en que todo ha ido demasiado lejos y vengo con una propuesta de paz”, le habría explicado Jordi Pujol, el ‘molt honorable’, al jefe del Ejecutivo mientras le servía una copa de vino.

“Nuestra gente ha estado peleando demasiado tiempo”, insistió Pujol, según las fuentes.

Pujol habría asegurado en que el dinero “no es problema” y reiteró su interés por “el precio” del territorio catalán aduciendo que una guerra “no sería buena para los negocios de nadie”.

“Yo creo en España. España hizo mi fortuna. Pero ha llegado el momento de que mi familia controle su propio territorio”

“Cuando uno de mis amigos se crea enemigos, yo los convierto en mis enemigos. Y a ese le temen”, añadió.

Pujol, que considera que su oferta es generosa y difícil de rechazar, le dijo a Rajoy que estará esperando su llamada. “Que su gente llame a mi gente y cierren los detalles”, le habría dicho a Rajoy antes de despedirse de él con un abrazo y un beso en las mejillas.